2026 está a la vuelta de la esquina y, con la llegada del nuevo año, es natural pensar en nuevos propósitos también en el ámbito financiero: ahorrar más, empezar a invertir, encontrar nuevas herramientas para hacer crecer el propio patrimonio…
Y es precisamente aquí donde entra en juego el asesor financiero, porque dar forma a estas intenciones requiere el apoyo de una guía experta.
Con un plan claro y personalizado, y un acompañamiento constante paso a paso, es posible transformar cada “buen propósito” en un objetivo concreto, realista y coherente con el propio estilo de vida.

¿Qué podemos esperar del próximo año?
En los últimos años hemos asistido a algunos de los ciclos de subida de tipos más rápidos de la historia reciente, una medida necesaria para frenar una inflación que avanzaba mucho más rápido de lo previsto.
Hacia finales de 2025, el escenario parece haber cambiado. La economía global está entrando en una fase más estable en comparación con el turbulento periodo 2022–2024.
La inflación está mostrando señales de una desaceleración gradual en muchas economías avanzadas y emergentes. Los bancos centrales buscan continuar con una reducción progresiva de los tipos de interés, evitando intervenciones demasiado bruscas que podrían reactivar la presión inflacionaria.
Las principales estimaciones macroeconómicas a nivel global indican un crecimiento positivo, aunque moderado: el crecimiento del PIB mundial se estima en torno al 3,2 %, mientras que el del PIB italiano se sitúa alrededor del 0,8 %.
Por lo tanto, 2026 se presenta como un año de transición.
Protege el valor real de tu dinero
Aunque muestra signos de desaceleración, la inflación sigue siendo un factor a considerar cuidadosamente en la planificación financiera para 2026.
Por ello, es importante no dejar demasiado dinero inmóvil en una cuenta corriente o en productos de bajo rendimiento.
Mantener un nivel determinado de liquidez es vital para cubrir gastos imprevistos, pero el dinero no invertido a largo plazo corre el riesgo inevitable de perder poder adquisitivo.
Invertir en 2026: ¿Qué estrategias seguir?
Entonces, ¿qué instrumentos conviene priorizar, cómo encontrar el equilibrio adecuado entre riesgo y rentabilidad, y qué estrategias pueden realmente proteger y hacer crecer el patrimonio en un año de transición?
Intentar predecir los máximos o mínimos del mercado es una de las trampas más comunes en las que muchos inversores pueden caer: las diferencias geográficas entre los países, la transformación de sectores clave como la tecnología y la innovación, y las incertidumbres relacionadas con las variables geopolíticas globales hacen que el escenario sea especialmente heterogéneo.
Por esta razón, diversificar —es decir, distribuir los recursos entre distintas áreas geográficas, sectores y tipos de instrumentos financieros— sigue siendo la estrategia más inteligente y prudente para reducir el impacto de las fluctuaciones del mercado y aprovechar las oportunidades que surgen en distintos contextos.
Buen propósito para 2026: empezar a planificar la jubilación.
Entre los buenos propósitos para el nuevo año, es importante incluir el inicio — o la revisión — de una planificación de jubilación complementaria.
Pensar en la jubilación con la debida antelación es una decisión fundamental para construir un futuro financiero tranquilo y acorde con tus expectativas, considerando además que la pensión pública por sí sola podría no ser suficiente para mantener el nivel de vida deseado.
Los fondos de pensiones y las soluciones de previsión complementaria permiten construir, a lo largo del tiempo, un capital dedicado, aprovechando el horizonte a largo plazo y numerosos beneficios fiscales, para afrontar con mayor tranquilidad la transición de la vida laboral a la jubilación.
Tu mejor inversión: el asesor financiero
¿Y si la mejor inversión no fuera un producto financiero, sino confiar en un asesor financiero experto, capaz de guiarte en las decisiones más importantes? No hay mejor inversión para tu futuro que elegir a las personas correctas a tu lado.
Nosotros del Equipo Paperetti creemos que el papel del asesor financiero no se limita a ser un experto en mercados, hablar de números o instrumentos de inversión.
Significa, más bien, acompañar a nuestros clientes como verdaderos socios, capaces de transformar objetivos y buenas intenciones en un plan estratégico concreto y sostenible: desde la sucesión del patrimonio hasta la planificación de la jubilación, desde la gestión del riesgo hasta la protección del capital.
Contar con un profesional de confianza, debidamente certificado e inscrito en el registro de asesores financieros, es fundamental para tomar decisiones informadas, optimizar las elecciones y afrontar el futuro con mayor seguridad y tranquilidad.
¿Quieres saber más? ¡Contáctanos para comenzar a construir juntos un camino de asesoramiento financiero a medida de tus objetivos!
