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La amarga factura de la jubilación: por qué llegar desprevenido puede salir caro

Durante años nos han contado que la jubilación sería la recompensa merecida tras toda una vida de trabajo: un tiempo de tranquilidad, con menos responsabilidades y más tiempo para dedicar a la familia, los viajes y las pasiones.

En el imaginario colectivo, la jubilación siempre ha sido una etapa segura y previsible: el momento en que los sacrificios realizados a lo largo de la carrera profesional finalmente encuentran una recompensa concreta, en forma de seguridad y estabilidad económica.

Sin embargo, la realidad es muy distinta.

Las proyecciones de pensiones muestran que la prestación jubilatoria será significativamente más baja que el último salario recibido — en muchos casos con una reducción del 40–50%.

Son demasiados los italianos que se dan cuenta de este escenario solo cuando están cerca de la jubilación, cuando los márgenes de intervención ya son mucho más limitados.

Y para quienes no se preparan con tiempo, el riesgo es tener que renunciar a una parte sustancial de su nivel de vida durante la jubilación.

Un sistema de pensiones que no soporta el peso del futuro

El sistema de pensiones italiano se basa en el principio de reparto: las contribuciones de los trabajadores activos financian las pensiones de quienes ya están jubilados.

El sistema de pensiones italiano se basa en el principio de reparto: las contribuciones de los trabajadores activos financian las pensiones de quienes ya están jubilados.

Hoy, sin embargo, el contexto demográfico, económico y social está haciendo que este equilibrio sea cada vez más difícil de sostener.

Tres dinámicas, en particular, están poniendo bajo presión a todo el sistema:

1. Envejecimiento de la población
La esperanza de vida sigue aumentando: cada vez más personas viven muchos años después de la jubilación, lo que implica pagar pensiones durante períodos mucho más largos que en el pasado. Esto conduce a un aumento estructural de los costes a cargo del Estado y a una creciente dificultad para garantizar prestaciones adecuadas a largo plazo.

    2. Reducción de los cotizantes activos

    La natalidad en Italia está en constante descenso, registrándose cada año un nuevo mínimo histórico.
    En 2025, el número de nacimientos podría caer por debajo de 350.000: una cifra que anticipa una reducción progresiva de la población laboral y, en consecuencia, de las contribuciones necesarias para financiar las pensiones futuras.
    ¿El resultado? Una brecha creciente entre ingresos y gastos, con repercusiones significativas sobre la sostenibilidad de las pensiones en las próximas décadas.

    3. Carreras fragmentadas y contratos no estándar

    Cada vez más trabajadores tienen contratos temporales, a tiempo parcial o trayectorias profesionales discontinuas. Esto significa que las contribuciones se realizan de manera irregular y, a menudo, insuficiente, con el efecto de pensiones más bajas, incluso para quienes han trabajado toda su vida.

    Previsión complementaria: proteger el futuro más allá de la pensión pública

    Cada vez más trabajadores corren el riesgo de llegar a la jubilación con unos ingresos insuficientes para mantener su nivel de vida.

    La buena noticia es que existen soluciones concretas para prevenir este escenario mediante una planificación previsional adecuada: la previsión complementaria es hoy una herramienta indispensable para proteger tu seguridad económica y vivir el futuro con tranquilidad.

    Entre las diversas soluciones disponibles, el fondo de pensiones se confirma como la opción principal y más estratégica: una herramienta flexible y al alcance de todos, que permite construir gradualmente un futuro más tranquilo.

    ¿Pero qué es exactamente un fondo de pensiones?

    Un fondo de pensiones es un plan de previsión complementaria diseñado para acumular un capital que se utilizará al momento de la jubilación.
    Podemos imaginarlo como un “contenedor” en el que realizar aportaciones regulares o esporádicas durante los años de trabajo. Estos recursos se invierten en instrumentos financieros diversificados con el objetivo de hacer crecer el capital con el tiempo.

    La verdadera fortaleza de un fondo de pensiones es el interés compuesto: los intereses se generan tanto sobre las aportaciones realizadas como sobre los intereses ya acumulados, produciendo un crecimiento progresivo del capital.

    Imaginemos un ejemplo: aportando 100 € al mes a un fondo de pensiones con un rendimiento medio anual del 4%, después de 30 años el capital acumulado puede superar los 70.000 €, frente a aportaciones totales de 36.000 €.
    Además, estos rendimientos están sujetos a una tributación notablemente más baja que otros instrumentos financieros.

    En otras palabras, incluso pequeñas contribuciones, realizadas de manera constante, pueden con el tiempo convertirse en un complemento importante a la pensión pública. Por eso es fundamental empezar lo antes posible: cuanto más largo sea el horizonte temporal, más exponencial será el crecimiento gracias al interés compuesto.

    Un fondo de pensiones, si se elige y gestiona adecuadamente, puede convertirse en un apoyo concreto para garantizar tu tranquilidad y proteger tu futuro económico.

    Sin embargo, identificar el fondo adecuado y gestionarlo de manera estratégica requiere competencias específicas y un seguimiento constante: por eso el apoyo de un asesor financiero experimentado marca realmente la diferencia.

    En Team Paperetti contamos con una amplia y consolidada experiencia en asesoramiento previsional. Cada día apoyamos a nuestros clientes para identificar las estrategias más efectivas que complementen la pensión pública y construyan una seguridad real y duradera para el futuro.

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